El papel. Pasado, presente y futuro.
El papel. Pasado.
El papel tal y como lo conocemos hoy, fue invención de Ts’ai Lun, consejero imperial de la dinastía Han. El 11 de marzo del año 105 dC Cai Lun (Ts’ai Lun) presenta al emperador chino He de Han (Han Ho Ti) muestras de su invento.
Aunque ya existían tipos más primitivos de papel, Cai Lun procedió a perfeccionar la técnica de elaboración y organizar la producción a gran escala. Su invención provocó una revolución en el desarrollo cultural y tecnológico de China.
De manera casi inmediata se tuvo consciencia de su importancia. El proceso de fabricación se consideró como un secreto de Estado y su revelación castigada con la muerte. China exportaba el papel (principalmente a Corea y Japón) pero nadie más podía saber como fabricarlo.
Tuvieron que pasar 500 años hasta que se permitió su fabricación en Japón (año 610 dC). En el año 751 dC los árabes capturarían como prisioneros de guerra a unos trabajadores chinos y el secreto fue revelado. A su vez éstos lo introducen en Europa y construyen la primera fábrica europea en Córdoba en el año 1036 dC. La invención de la imprenta hizo el resto.
El papel. Presente.
La aparición de la informática y los sistemas de telecomunicación, parecen haber relegado al papel a un segundo plano. No obstante sigue siendo un material muy utilizado hoy día. Está siempre presente y lo utilizamos en infinidad de ocasiones a diario.
Actualmente podemos encontrar más de 500 tipos de papeles diferentes. Con papeles y cartón se fabrican: bolsas, cajas, cartulinas, bandejas, posters, folletos publicitarios, embalajes, productos higiénicos y sanitarios y por supuesto el papel para imprentas, oficinas y negocios, sin olvidarnos del papel moneda o billetes.
España cuenta con 476.000 hectáreas de plantaciones de árboles destinadas a la producción de papel y proporciona trabajo a más de 22.000 personas, según datos de la Asociación Española de Fabricantes de Pasta, Papel y Cartón (ASPAPEL).

El papel. Futuro.
Si se apuesta por la innovación y la creatividad desde la sostenibilidad, seguirá siendo un material a tener en cuenta. El 55 % del papel fabricado en España tiene certificación medioambiental, lo que supone un 30 % más que en 2012, según la fundación Comercio para el Desarrollo (COPADE). Actualmente el sector avala una reducción de un 32 % en el consumo de agua desde el año 2000. Y además se ha mejorado notablemente la eficiencia en la recogida y gestión de residuos.
Los tres grandes tipos de papeles -los gráficos (prensa, impresión y escritura), los envases y embalajes y los papeles de uso higiénicos-sanitarios- están reinventándose cada día. Según el INE el 36,4% de las empresas del sector pueden considerarse empresas innovadoras (frente al 23,5% de media)
El consumo en España hace 20 años apenas superaba los 90 kilos por habitante. Hace 10 años era de 141 kilos. Actualmente cada español utiliza cada año 170 kilos de papel en más de 300 usos. Como podemos ver es un material que no va a desaparecer de la noche a la mañana.






